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sábado, 29 de junio de 2013

In memoriam


Esta entrada será algo triste. He estado ausente por algún tiempo, pero han pasado muchas cosas. Entre ellas, la muerte de un buen amigo, Jorge Ramírez, y de la directora del liceo donde cursé el último año de mi enseñanza secundaria, Melva Cor.

De Jorge, diré que era un excéntrico, rarófilo, traumado con los videojuegos y el metal. Pero un excelente amigo, listo para salir a la cancha si alguien lo necesitaba. Era mi bro, uno de los que estuvo ahí cuando necesité consejos. Leía mis cosas, escuchaba la música que le mostraba, tenía paciencia y era muy protector.

De Melva... No sé por dónde empezar. Fue la mejor directora que el liceo pudo tener. Ella siempre estuvo unida a nosotros, preguntándonos cómo estábamos, qué queríamos, qué necesitábamos. Era sumamente exigente y por eso no siempre fue estimada por algunos docentes, pero esos mismos han reconocido que fue esa exigencia la que ayudó a mantener el orden en el liceo. Era amable, dulce y cariñosa con sus alumnos y ex-alumnos. Cuando terminé, y volvía cada tanto porque extrañaba, siempre me preguntaba cómo me iba en los estudios y todo lo que eso involucraba. Siempre tuvo las puertas de su dirección abiertas a proyectos, quejas y consultas. Nos hizo sentir en casa. Ahora que soy docente y estoy del otro lado, me doy cuenta de cuánto trabajo tenía, no solo el que su puesto le exigía sino el que ella misma asumía por amor a su profesión. No es fácil estar a cargo, y mucho menos dejar de ver a los alumnos y docentes como un número y conocerlos como personas; pero así era ella.

Lo que aprendí de ellos... De Jorge, que los amigos están primero siempre, sin importar qué haya pasado o cuánto tiempo hayan pasado sin hablar. Si te necesitan, olvidás todo y estás, sin cuestionar nada, solo ahí, para escuchar y dar todo. De Melva, que siempre se puede dar más de lo que se espera de nosotros y en eso consiste la vida, darlo todo hasta las últimas consecuencias, hasta que no puedas más, hasta que no quede ningún "what if?" que plantearse.

Sé que cuando mueren las personas parecen volverse santas, sin errores. No lo creo así. Ambos fueron personas imperfectas, con defectos. No obstante, lo que dejaron atrás, su legado es lo que vale. Es lo que queda: seguir adelante en su memoria, seguir la lucha que ellos no pueden seguir, para que cuando abran los ojos vean que nosotros tampoco nos rendimos. Auf wiedersehn, queridos... Nos vemos a la vuelta.


domingo, 7 de octubre de 2012

Vivir con él


Soy depresiva. Desde que me lo diagnosticaron, pensé que lo que hacía de mi vida una pesadilla, lo que me convertía en mi peor enemiga era eso, la depresión. Pero hay algo mucho peor, mi fantasma, mi enemigo... mi enemigo no tiene rostro, pero si tiene nombre, y su nombre es Trastorno Obsesivo Compulsivo.

¿Cómo explicar un día con él? Porque a diferencia de cuando se tiene un enemigo de carne y hueso, no podés esquivarlo, tenés que llevarlo a cuestas todos los días. Tu condena es tener que vivir con él. Alguien escribió por ahí que ser obsesivo es como ser esclavo de tu propio cerebro, y no pudo tener más razón. Mi mente trabaja a mil por segundo, llenándome de ideas -casi nunca positivas, por cierto-, agotándome, dándome órdenes. Órdenes que si no cumplo, me castigan, me acechan. Por ejemplo, sumar matrículas de vehículos. Esos números me persiguen hasta que sumo esos cuatro dígitos hasta reducirlos a una cifra. Parece estúpido, pero es frustrante. Es frustrante tratar de sacar una idea de tu mente y que esta siga ahí, como clavada, robándote tiempo y energías.

Con todo, estos pensamientos no son los peores. La mezcla mortal depresión+TOC es fulminante. La necesidad de tener todo estructurado, ordenado, todo bajo control hasta extremos enfermizos hace que cualquier error de cálculo, cualquier resultado inesperado produzca un torbellino de ideas que te hace sentir el ser más ínfimo y despreciable de la Tierra. Un error, y te cuestionás tu existencia, pensás que no sirve de nada que te esfuerces porque siempre vas a ser un fracaso, no vas a poder salir de ese pozo, y que solo molestás, que la vida de los demás sería mucho mejor si no estuvieras. No importa qué tan irracional parezca esta idea en momentos de lucidez ni cuánto sepas que tenés personas que te aman y sufrirían si murieras... Solo está esa idea, esa vocecita en tu mente que te dice: "¿no te cansás de ser un fracaso?". Y no es ante errores como crear la bomba atómica y que la usen como arma de destrucción masiva... es una mala nota en un parcial, es haber dicho algo que no le cayó bien a alguien... Solamente eso, que algo no esté dentro de tus planes. A decir de mi psiquiatra, te mata la espontaneidad.

Vivir con él es un infierno. La medicación ayuda, pero no basta. Las personas con TOC necesitamos apoyo y comprensión. No es nuestra intención justificar nuestras actitudes con la enfermedad -al menos no es mi caso-; tenemos que aprender a vivir con él, enfrentar nuestros miedos. Recientemente en mi práctica tuve que dar una clase sin guion de ningún tipo, explorando mi espontaneidad porque yo sé que sé lo que tengo que decir y lo que tengo que preguntar... y a pesar del pánico de no poder seguir un plan, me di cuenta de que fue la mejor clase que di en mi vida, porque era libre, sin ataduras, solo vivía el momento... El TOC es algo real... Es verdad que hay mucha gente que finge cosas para llamar la atención, pero cuando se diagnostica, se identifica a un duro enemigo, y se declara una guerra. Una guerra no se vence con un solo soldado, sino con un ejército. A veces necesitamos quien nos recuerde tomar las pastillas, quien nos obligue a ir al médico (es frecuente dejar de ir o dejar la medicación cuando uno se siente mejor... GRAVE ERROR), pero sobre todo, alguien que nos quiera, que nos entienda y que no crea que nos lo estamos inventando. Créanme, nadie quisiera vivir esto innecesariamente. Necesitamos saber que somos personas valiosas: todos lo necesitamos, entonces ¡imagínense cuánto lo necesitan aquellos que todo el día tienen una voz adentro repitiéndoles que no valen nada y que su vida es un fracaso! No piensen nunca: "¿para qué se lo voy a decir si siempre me dice que le miento, o no me cree?". Este tipo de enfermedades son como esas torturas que consisten en meterle la cabeza abajo del agua a la persona, sacarla y repetir: por momentos nos da un respiro, un momento de lucidez en donde todas esas palabras hacen efecto. Las necesitamos, créanme.

Vivir con TOC, con depresión, como con cualquier enfermedad, es un guerra constante. No nos dejen solos.

Y aquellos que están en esa pelea, quiéranse y nunca, nunca dejen de luchar. Valemos mucho, aunque nuestra mente quiera engañarnos y convencernos de los contrario. Probémonos a nosotros mismos que podemos más que nuestra mente. No es fácil, pero la felicidad que viene es total. No luchen solos, apóyense en alguien, siempre hay alguien que nos quiere aunque no nos demos cuenta de ello. Crean en ustedes mismos, porque si no lo hacen, ¿quién lo hará?

viernes, 6 de abril de 2012

Yendo y viniendo

"Someone told me long ago there's a calm before the storm,
i know; it's been comin' for some time..."
Como habrán visto, mi humor a ido variando mucho, reflejándose en las entradas de este espacio. A veces cuesta ser positiva, cuando se vive rodeado de mediocridad, tristeza, miseria... Cuando a veces las situaciones que a uno le toca enfrentar no son las esperadas (¿acaso a alguien le tocan las esperadas?).

También está la otra punta de la madeja... Hay muchas cosas positivas. Y a veces, lo que para unos es horrible e incómodo es precisamente lo que te hace sentir vivo. Como cuando salí del supermercado con mi pareja y nos encontramos con una lluvia torrencial, como la de nuestras dos primeras citas, enmarcando la vorágine de la ciudad. Y nos agarramos fuerte de la mano, y comimos los dulces ahí mismo, parados frente al súper, viendo las caras de frustración de algunos para quienes nuestras sonrisas deben de haber estado muy desubicadas.

Sé que probablemente en algunos días vuelvan a mí los pensamientos negativos contra los que lucho. También sé que, como frente a casi todo, tenemos más de una arista para considerar y al final, tal vez no sea tan malo como parece. No creo que todo sea cuestión de perspectiva... Pero por ahora, vivo en un constante ir y venir. A veces más malo y a veces mejor. Lo importante es eso, que vivo.

lunes, 19 de marzo de 2012

Roads



Rápida, pero sutilmente, el mundo va desdibujándose hasta adoptar los desdibujados trazos de un terrible sueño. Una pesadilla, un mundo de sombras.

Nuestro mundo es tan inmenso o tan diminuto como nosotros deseemos, y de la intensidad de la luz que lo inunde dependerá qué tan grande será nuestra sombra. Las hay perdidas en un paisaje tan oscuro que no son más que una irregularidad en la textura, un punto en la nada, un píxel de la imagen. Otras, rodeadas de una luminosidad tan enceguecedora, que se extienden perturbadoramente por sobre todo hacia donde avanzan.

Más allá... están aquellos como yo, apenas el reflejo de la luz de un ocaso que parece acercarse más y más a la profundida de la noche eterna, vagando, buscando el camino correcto sin importar a veces ser arrollados por las poderosas sobras enormes, o formar parte de las oscuras inmediaciones de los cabizbajos. Vagando sin encontrar nunca el camino hacia la luz, hacia aquel lugar donde las sombras no existen y todo está iluminado.

Vagando como las hojas de otoño, destinadas a entretener a algunos por su sinuoso bailotear hasta terminar alimentando alguna hoguera, proyectando más sombras pero quizás, con suerte, también destinadas, al menos por un instante, a quebrar la oscuridad con un haz de luz tibio y dorado.

Y me pregunto cuándo dejé de ser una niña que soñaba, que disfrutaba de un mundo a colores y no veía para sí más que logros, para dar paso a esa sombra crepuscular. Cuándo la magia de todo lo pequeño se volvió una triste pantomima formada por la melancolía de lo que pudo ser.

Quisiera saber si algún día dejaré de vagar, si encontraré mi camino hacia la luz o me convertiré yo misma en ese fuego. Lo importante no es la meta sino el camino, es verdad, pero... ¿qué hacer cuando no parece haber una senda para uno?

Este, mi mundo, ya no es donde quiero vivir.

martes, 23 de agosto de 2011

Aprovechando la ráfaga


Hoy es un día especialmente productivo. No sé qué me pasa, tengo ganas de escribir y mucha música en la cabeza. Quizás es porque estoy algo melancólica: la melancolía es la mejor amiga del escritor, muchas veces. Lo cierto es que tengo ganas de escribir, y no sé qué.

Escribo desde los diez años, aunque en realidad nunca he escrito nada que me enorgullezca demasiado. Solo cosas corrientes, quizás cuentos, sueños, o cosas como estas entradas, todos pequeñas partes de mí, pequeños copos de nieve. Al principio era solo un ejercicio: en casa me rodearon de letras desde antes de nacer, cuando mi madre me leía estando yo en la panza. A medida que fui creciendo, se volvió algo más terapéutico... Y siempre digo que escribo para no olvidar. Hay algo especial en el hecho de volver a cada persona especial para mí, cada persona que significó algo en mi vida, en un personaje de una historia, o un ser digno de homenaje en una entrada de blog. Quizás cuando pasen los años no recuerde su cara, o su nombre real, pero lo verdaderamente importante no es el nombre o el aspecto de alguien, sino su esencia, que es lo que deja huella en nosotros. A veces, esa persona ni siquiera es alguien a quien conozca más que de vista (como el muchacho que subió al ómnibus hoy a tocar la canción justa para lo que venía pensando, canción que aunque alejada del tema en sí de esta entrada la encabeza, para recordarme las palabras de mi Maestro: "la vida debería tener banda sonora"); muchas otras, son amigos, compañeros, amores posibles e imposibles. No importa exactamente el quién, sino el porqué. 

Y dicho esto, creo que se justifica la entrada: no importa saber o no qué escribir, es lo de menos, cualquiera puede escribir si le dan un tema. Lo verdaderamente imprescindible es saber por qué escribir, por qué adentrarnos en ese mundo maravilloso de las letras, con todos los desafíos que implica encontrar las palabras justas para expresarnos, sabiendo que muchas veces no seremos recompensados y que lo que escribamos quizás no sea leído por nadie, pero también reconociendo que no es lo que cuenta. El hecho de dejar un poco de nosotros reflejado en palabras, universales como tales pero únicas desde que las hemos elegido, es suficiente premio para quien pueda amarlo.

miércoles, 19 de enero de 2011

Felicidad

"No pretendas que las cosas ocurran como tu quieres. Desea, más bien, que se produzcan tal como se producen, y serás feliz." --- Epicteto (filósofo griego; Hierápolis, 55 – Nicópolis, 135)




      A veces... Uno simplemente desearía poner la vida en piloto automático y desaparecer. A veces, parece que todo, todo lo que uno planea se va por la borda irremediablemente. Parece que, como si fuera un espejo, la vida devuelve precisamente la imagen invertida de lo que nosotros proyectamos. Y frustra. Frustra dejarlo todo en la cancha y no obtener lo que deseamos a cambio... ¿Verdad?

      Uno no puede cambiarlo todo. Ya he mencionado, la única manera de tener el poder absoluto sería la vida en aislamiento, y ni siquiera así, ya que, de todos modos, siempre hay factores que perjudican, afectan. Lo único que verdaderamente está en nuestro poder cambiar es la percepción que tenemos de las cosas. Obviamente, nadie dice que sea tarea fácil -a nadie le gusta cambiar sólo para hacer más llevaderas las incongruencias de los demás-. pero, con un poco de práctica, uno ve que es la actitud más saludable.

      Si sentís que no podés, que luchás contra el viento, que nadie te entiende, ni te escucha, no te rindas: relajate y seguí intentando. En la vida no todas son malas... Y quién sabe si al dejarte vencer no pierdas la oportunidad de obtener tu recompensa... También, mirá a tu alrededor. Aún entre todos los dedos que te señalan, riéndose de tu "no-conformismo", seguro encontrás una, dos, tres manos abiertas dispuestas a apoyarte, a seguirte, a alentarte. Y si no, no desesperes. Después de todo, la satisfacción no viene de que los demás reconozcan los esfuerzos de uno, sino del hecho de irse a la cama sin la duda de qué habría pasado si uno se hubiera esforzado un poco más...

lunes, 11 de octubre de 2010

Gwyllion --- Lost in a Dream

Últimamente he estado dándole muchas vueltas mentales a ideas para la creación de una novela épica y romántica, de esas que recrean un ambiente fantástico similar a la concepción romántica de la Edad Media... Ya se imaginarán. Entonces, en busca de inspiración, he recurrido sobremanera a mi archivo de folk, power, y más que nada, symphonic metal. Entre esas joyitas que adornan a mi mp4 -Keane, ese es su nombre-, encontré esta maravillosa obra de Gwyllion, "Lost in a Dream".

Gwyllion es una banda belga formada en el año 2003, que actualmente se haya en receso. El género al que se dedican es el Symphonic Power Metal. Altamente recomendable... pero, ¡ya qué! Júzguenla ustedes mismos...


domingo, 22 de agosto de 2010

La vida es un juego


La vida es un juego. Y como en todo juego, sólo hay dos posibilidades absolutas: ganar o perder.

Los únicos perdedores son los que no tratan, los que no buscan salir adelante, los que se conforman, los que sólo ven la cima de la montaña y no se dan cuenta de los escalones que hay que subir para alcanzarla. Los que se niegan a pelear, no contra los masters del Universo, sino contra sus propios fantasmas, que son nuestros mayores enemigos, y a la vez, nuestros latentes mayores aliados. Los que no reconocen el valor de cada paso, el peso de un grano de arena o una gota de agua en la "playa"...

Los únicos perdedores son los que se rehúsan a pelear.

¡Pobres de ellos!
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"Contra el viento" --- WARCRY




Recuerdos de cristal... de aquello que ocurrió...
qué lejos queda todo cuando se siente dolor.
Condenado a morir, nada que negociar:
la vida es un juego y todo tiene un final.

Tumbado en una cama, colgado de un hilo de voz...
perdido en ese mundo, que es para él su habitación,
ve pasar los minutos desde un cruel viejo reloj:
conoce las miradas, la esperanza murió.

Dicen que pronto partirá a ese lugar
donde no hay mal ni pasa el tiempo.
Quiere dormir y despertar,
quiere volar un día más... contra el viento.

Observa alrededor lo fácil que es vivir;
aquel que todo tiene no se cree ser feliz.
Su sangre espera ya la hora de su fin...
qué pronto renunciamos sin ni siquiera combatir.

Él no cree en milagros, sabe que querer es poder:
aquel que nada quiere, nada puede obtener.
Viviendo los segundos como una oportunidad
de jugar la partida, luchando hasta el final...
hasta el final...

Dicen que pronto partirá
a ese lugar donde no hay mal ni pasa el tiempo.
Quiere dormir y despertar,
quiere volar un día más... contra el viento...

martes, 15 de septiembre de 2009

Romanticismo: la esencia del Hombre



(Nota: no soy experta en arte ni mucho menos, así que voy a tratar de ser tan exacta como me sea posible. De modo que cualquier corrección será humildemente aceptada).
Sería difícil encontrar un ejemplo de cambio drástico a nivel internacional más claro que el siglo XVIII. Es en este que tiene lugar la segunda revolución más grande de la Historia Humana: la Revolución Industrial. Y como toda revolución implica cambios, siempre se encuentran diferentes posturas ante ellos. Pero en esencia son dos: adherirse a ellos, o negarse a aceptarlos reivindicando al pasado como mejor. Es en esta segunda postura que podemos ubicar a la mayoría de los románticos. Algunos definen este movimiento como "una revolución artística, política, social e ideológica tan importante que todavía hoy viven muchos de sus principios: libertad, individualismo, democracia, nacionalismo, etcétera"*, que tiende a romper con los límites impuestos por el clasisismo, derivados del Renacimiento y la tradición artística griega. Otros, lo critican severamente (por ejemplo, los Realistas) por su exaltación excesiva del pasado y pseudo negación del progreso. Probablemente nos sintamos movidos (pues es una condición propia del humano) a tomar partido por una u otra postura. Sin embargo, como todo hecho -o casi- en la Historia, siempre podemos observar aspectos positivos en ello. Del romanticismo en particular podemos destacar el ansia de libertad y la aclamación de la igualdad y la fraternidad, y más que nada la concepción del Hombre y la Naturaleza, con una sensibilidad muy particular. Además, un rasgo fundamental del movimiento, es esa necesidad de preservar los valores tradicionales como algo digno de atesorar. Sea como sea, es interesante ver por nosotros mismos qué produjeron estos artistas. A continuación les dejo algunas interesantes muestras:

(para acompañar, nada mejor que la espectacular Sonata para piano n.º 14 en do sostenido menor Quasi una fantasia Op.27 n.º 2 de Beethoven:
)

La Durmiente.
(The Sleeper; Edgar Allan Poe [1809-1849])

A la medianoche, en la casa de junio, suave y bruna,
Permanecí de pie bajo aquella mística luna.
Un vapor embriagante, somnoliento,
Exhalaba sobre el valle su encantamiento,
Fluyendo gota a gota, suavemente,
Sobre la cresta calma del monte,
Robaba el delicado sopor musical
De aquel profundo del valle universal.
El romero crece sobre la tumba,
El lirio corre sobre la marea;
Envolviendo la niebla aérea,
Y las ruinas descansan juntas.
¡Mirad! Semejante al Leteo duerme el lago,
Un reposo sin tregua en su mundo soñado;
Y del sopor consciente no quiere despertar,
¡Toda la belleza duerme!
Allí donde sueña Irene,
Sola con su destino.

¡Oh, Dama brillante! ¿Puede ser real
Esta ventana abierta hacia la noche?
Los aires furiosos, desde la copa de los árboles
Ríen a través del trémulo cristal.
El aire descarnado, camino del hechizo,
Atraviesa la habitación con paso herido;
Ondeando las cortinas violentamente
-Tan terriblemente-
Abatiendo el frío marco cerrado,
Donde tu alma durmiente yace oculta.
Por el suelo y sobre los gastados muros,
Como fantasmas bailan las sombras.
¡Oh, querida Señora! ¿Acaso no temes?
¿Porqué permaneces aquí soñando?
De seguro puedes viajar hacia el mar lejano,
Una maravilla para estos árboles cansados.
¡Extraña es tu palidez! Extraño es tu vestido,
Pero sobre todo, extraña es tu delgada forma
En esta silenciosa y solemne hora.

¡La Señora duerme! ¡Oh, tal vez duerma
Un sueño perdurable, profundo!
El cielo te conserva en su santo seno,
Y este cuarto se ha hecho eterno,
Este lecho ha crecido, profético.
Ruego a Dios que ella pueda reposar
Por siempre con los ojos cerrados,
Mientras su pálido fantasma pasa a mi lado.
¡Mi Amor! ¡Ella duerme! ¡Oh, tal vez duerma
Un sueño interminable, incorrupto!
¡Piadosos serán los gusanos con su carne!
Lejos en el bosque, oscuro y viejo,
Tal vez las bisagras de su cripta se abran,
Una bóveda que a menudo absorbe la noche,
Y las negras alas al amanecer volverán,
Triunfantes sobre la pálida cresta,
Reina de una familia sepulcral.
Algunas criptas, remotas, distantes,
Cuyas puertas fueron abatidas por su mano de niña,
Lanzando en la infancia inocentes piedras;
Algunas tumbas, de cuyas sórdidas grietas
Ella nunca volverá a escuchar los ecos,
¡Es horrible pensar en los pobres niños del pecado!
Pues fueron los muertos quienes te llamaron.














(Estos cuadros, todos obra del prodigioso pintor alemán Caspar David Friedrich, autor por excelencia del Romanticismo).


* monografías.com
FUENTES:

martes, 8 de septiembre de 2009

Boudica (Boadicea), la reina guerrera

(Sugiero que lean la biografía acompañada de la hermosísima voz de Tarja, de presencia tan fuerte como la de nuestra Boudicca:

)


Hay muchos ejemplos en la Historia y en el Arte de mujeres que desafiaron ejércitos enfurecidos con el fin de proteger y luchar por diversas cosas: Juana de Arco, miles de mujeres muertas de maneras atroces en la Inquisición, las Sabinas...
Sin embargo, hay una en particular, a la cual personalmente siempre he admirado, que ha sido un poco empañada por leyendas más "llamativas": la reina Boudicca, de los iceneos.

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Boudica acaudilló a varias tribus britanas, incluyendo a sus vecinos los trinovantes, durante el mayor levantamiento contra la ocupación romana entre los años 60-61 d. C. durante el reinado del emperador Nerón. Su nombre significaba ‘victoria’. También se la conoce como Budíca, Buduica, Bonduca, o por el nombre latinizado de Boadicea.

Tácito y Dión Casio coinciden en que Boudica provenía de familia de aristócratas icenos. Dión Casio narra de ella que “poseía una inteligencia más grande que la que generalmente tienen las mujeres”, que era alta, de voz áspera y mirada feroz, cabello pelirrojo hasta la cadera, túnica de muchos colores y un manto grueso ajustado con un broche. Siempre usaba un grueso collar de oro, posiblemente un torque, aditamento que entre los pueblos celtas siempre significaba nobleza

Viuda del rey Prasutag, quien la dejó sin descendientes varones que le aseguraran el reino y sumamente endeudada, encabezó la rebelión de su pueblo contra los conquistadores cuando aquellos no sólo la ignoraron como heredera del trono sino que la despojaron de sus tierras y la azotaron en público, tras violar a sus dos hijas, lo cual desató la ira de Boudica. Al frente de cien mil soldados campesinos destruyó tres colonias romanas y por poco no expulsó a los invasores de las islas. Antes de cada batalla, se paseaba en su carro delante de sus tropas arengando a sus guerreros con encendidas palabras de venganza. La lucha entre los icenios y los romanos era a muerte: no se tomaban prisioneros y se mataba hasta a los caballos y los animales de carga. Su ejército era más numeroso que el romano (en relación de 5 a 1) pero estos se ubicaron en un terreno rodeado de bosques, donde no podía ser flanqueados, rebasados ni emboscados. El ejército romano estaba bien disciplinado y armado; el de Boudica era muy numeroso pero poco uniforme en cuanto a las armas que portaban y a la edad de los guerreros (desde niños de 10 años hasta ancianos). La noche anterior a la batalla, después de ordenar levantar el campamento, Suetonio solicitó ser despertado ni bien el ejército rebelde se presentase en el campo de batalla. Cuando ello ocurrió, las legiones se formaron en filas de siete en fondo, con sus escudos, espadas y lanzas (dos por cada soldado). Cuando Cayo Suetonio Paulino (gobernador de Britania), vio que en el campo enemigo los carros de transporte y las familias de los guerreros habían sido colocados detrás de los combatientes, comprendió que había ganado la batalla. Cuando la infantería britana atacó, las mucho más disciplinadas formaciones romanas hicieron caer sobre ellos una lluvia de lanzas que diezmó sus primeras líneas. Eso sumió en la confusión a los britanos y los hizo retroceder, dejando en el campo un tendal de muertos. Suetonio ordenó a sus soldados avanzar a paso lento pero sostenido, en una línea en forma de sierra dentada, cubriendo sus flancos con sus escudos. Al verlos venir, los guerreros de Boudica volvieron a cargar, encajonándose entre los "dientes" de las filas romanas. Los legionarios de la primera hilera, defendidos por los escudos, atravesaron con sus espadas a centenares de atacantes, casi sin recibir daños. Al cabo de cuatro o cinco minutos de combate, a una señal de sus oficiales, dejaban el puesto al que formaba detrás, colocándose en la última posición. Eso permitía entrar en combate a soldados "frescos" y recuperar fuerzas a los que habían peleado. La masacre fue total y al no poder perforar la formación enemiga, los britanos entraron en pánico y comenzaron a retroceder, aplastándose unos a otros mientras los romanos seguían su avance implacablemente.
En su desesperación por huir, los britanos no solo empujaron a los guerreros que avanzaban detrás sino a las mujeres, niños y ancianos que aguardaban el desenlace de la batalla en cercanías de los carros. La avalancha que produjeron fue tal, que cerca de 40.000 murieron aplastados entre los combatientes en desbandada y los vehículos que impedían la retirada.
Los romanos no tuvieron piedad, ni siquiera de mujeres encinta y niños y durante horas se dedicaron a asesinar a los heridos y a perseguir a los que habían logrado traspasar los carromatos.
Boudica acabó suicidándose con veneno para evitar que los romanos la atraparan, según Tácito, aunque Dión Casio da otra versión de los hechos. Tal fue el grado de violencia que los romanos aplicaron, que durante los cuatro siglos siguientes, la provincia se mantuvo en paz.

Boudica fue olvidada durante la Edad Media. Pero el redescubrimiento de las obras de Tácito y Dión Casio durante el Renacimiento le permitió a Polidoro Virgilio reintroducirla en la historia británica en 1534. Sin embargo, malinterpretó que la “Voadicea” que encontró en Tácito era distinta que la “Bunduica” de Dión Casio.
La historia de Boudica también está incluida en The Chronicles of England, Scotlande, and Irelande o "Crónicas de Inglaterra, Escocia e Irlanda" de Raphael Holinshed e inspiró a Francis Beaumont y a John Fletcher —dos contemporáneos de Shakespeare (más jóvenes que él)— a escribir la obra "Bonduca" en 1610.
En 1782, William Couper escribió un popular poema: Boadicea, an ode.
En la era victoriana, la fama de Boudica tomó proporciones legendarias. La reina Victoria fue considerada su epónima por Alfred Lord Tennyson, el poeta laureado de la reina, que en su honor escribió el poema Boadicea .
También se puso su nombre a un buque de guerra, el Her Majesty Ship Boadicea.
El príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha financió una gran estatua de bronce de Boudica en su carro de guerra (anacrónicamente adornado con guadañas al estilo del Imperio Persa), junto con sus hijas; el conjunto fue creado por Thomas Thornycroft. Se instaló en 1905 cerca del puente de Westminster y el Palacio de Westminster, sede del Parlamento británico, en Londres, con dos versos del poema de Cowper dedicado a ella, que se refieren al imperio británico: «Regiones que el César nunca conoció / tus herederos dominarán».
Irónicamente, la gran rebelde luchadora contra un imperio ahora era identificada con la emperatriz del nuevo.
Se han producido dos filmes se acerca de su historia, en 1928 y más recientemente en 2003.
Fuente: particularmente Wikipedia, más diversos libros.

domingo, 6 de septiembre de 2009

White Night Fantasy


En los últimos años he comenzado a militar en las gloriosas filas del metal, y una banda en particular me cautivó, por fusionar el canto lírico, cosa que adoro con toda mi alma, y el power gothic metal. Hace unos días escuché una de sus canciones más suaves, la cual les dejo a continuación, que me pareció sumamente hermosa. Algo melancólica...
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Enchantress came to me
and said, meet me at the lake tonight
I hunt this song to the white
through the shroud of snow
i saw paradise
peace, no more lies

crestfallen soul
rest for this night
love is here
right here under my wings

I dream of wolves
with them i run
for me she lengthened the night
i am home
i am in peace

Crestfallen soul
rest for this night
love is here
right here under my wings...

Nightwish

sábado, 29 de agosto de 2009

El primer copo

Hace relativamente poco tiempo, con el fin de hacer un trabajo para la clase de inglés, entré en el mundo del celtic y el viking metal. Como siempre, escuché cosas muy buenas, y otras muy malas. Pero descubrí una maravillosa voz, la de Andreas Hedlund. ¡Por Dios, simplemente maravilloso! Aquí se los dejo, de la mano de una magnífica canción titulada "Ars Memorativa".

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